Márcio Lopes Pena –quien se desempeña como recolector de basura– se propuso encontrar los objetos perdidos en el vertedero brasileño y apenas los halló, pagó de inmediato. Su buena acción fue reconocida por el Ayuntamiento de la ciudad donde trabaja.

La honestidad es una de las virtudes que desde siempre se ha apreciado, y cada vez que ocurre un acto movido por esto se agradece, y demuestra que aún existe en la sociedad. Márcio Henrique Lopes Pena, un recolector de basura de 39 años es una prueba de ello.

Este hombre comenzó temprano su día de trabajo el 3 de noviembre, como cualquier otro, en la ciudad de Papagaios (Brasil). Una vez terminado el recorrido por aquella zona, fue al área rural para seguir hasta que se encontró con una mujer que se notaba muy angustiada y le preguntó qué pasaba. “Me dijo que no estaba segura, pero pensó que había tirado el dinero y el recibo bancario para pagar el automóvil”, contó Márcio a O Tempo.

Entonces se propuso encontrarlos para ayudarla.

Se trasladó en su vehículo hasta el vertedero municipal de Minas Gerais para iniciar la intensa búsqueda por todo rincón, hasta dar con los objetos. Abrió todas las bolsas de basura con el fin de encontrarlos, aunque tomó todas las precauciones. “Tenía que tener mucho cuidado, porque de todos modos no se puede pasar por la basura”, dijo al mismo medio.

Cuando llevaba mucho rato revisando cada saco, encontró un papel que le hizo pensar que era el verdadero. “Cuando lo vi, pensé: ‘¿tal vez es este?’”. Revisó el documento y comprobó que calzaba con la suma de dinero que estaba junto a él. “El dinero era escaso, era de 440 reales (moneda brasileña)”, contó Márcio a O Tempo.

Celebró su hallazgo y fue a pagar de inmediato a la sucursal y le llevó el recibo del pago a la mujer.

Márcio se siente muy feliz de haber hecho su buena acción aquel día, y de haber sigo un gran ejemplo para su hijo. “Es una gran alegría, un legado que dejaré para mi hijo de 11 años. Mucha gente vino a mí y me agradeció”, expresó a O Tempo.

Aunque esto no podía quedarse así, ya que el Ayuntamiento de Papagaios le rindió un homenaje por su honestidad. “Nuestro compañero Márcio es un empleado ejemplar, honesto y dedicado. Con tantas cualidades”, escribió la institución en un comunicado.

El ayuntamiento destacó la importancia de hacer un aporte cuando alguien necesita ayuda y mejorar como seres humanos. “Este caso insólito ocurrido en nuestra ciudad y la actitud de Márcio nos hacen creer que es posible construir un mundo mejor. Todo lo que se necesita es que cada uno haga su parte”, publicó en su sitio. “El cambio comienza con actitudes simples y positivas de cada persona”, fue con lo que concluyó el mensaje.

Es muy bueno saber que hay personas en las que se puede confiar.

Fuente: UPSOCL