En el momento en que conoces al amor de tu vida todo se detiene y el querer de estar con esa persona se convierte en la motivación para pasar el resto de sus días juntos. Todas las personas, en algún momento tienen que vivir la experiencia, amor a primera vista, platónico, no correspondido, único o épico.

Para muchos el amor es el mejor y más puro sentimiento que puede existir pero no siempre es el cuento de hadas.

Sin embargo, ese no fue el caso para Mary y Jake Jacobs, quienes en 1948 a pesar de los altibajos de la época decidieron oficializar su amor y casarse.

Para los Jacobs todo comenzó en 1940, cuando se conocieron en la escuela técnica de Lancashire, Inglaterra, ella estudiaba taquimecanografía, y él recibía entrenamiento de la Fuerza Aérea, al verse por primera vez, fue un flechazo que los marcaría para siempre.

Jake, originario de la Isla Trinidad se enamoró de Mary, británica. “Me citó a Shakespeare, lo cual me encantó”, dijo la mujer a Daily Mail. A pesar de los impedimentos, ambos comenzaron a salir con mayor frecuencia, hasta que su padre los descubrió y le exigió a Mary no volver a verlo.

Él tuvo que volver a su país, pero no quisieron renunciar a lo que tenían y se comunicaron por algún tiempo por cartas, en una de ellas, Jake le pidió matrimonio y ella aceptó. “Cuando le dije a mi padre que me iba a casar con Jake, él dijo: ‘Si te casas con ese hombre, nunca volverás a poner un pie en esta casa’”, detalló la mujer a Daily Mail.

A los 19 años, el padre de Mary la corrió de la casa y ella se casó con Jake sin nadie que la entregara en el altar, ni amigos ni familiares los acompañaron en la ceremonia.

Los primeros años de su matrimonio estuvieron llenos de altibajos por la situación en Gran Bretaña. Tras algunos años todo mejoró. Una escuela contrató a Mary de maestra y después la ascendieron a subdirectora y Jake trabajo en una fábrica y después en una oficina de correos.

A pesar de la situación, comenzaron a hacer buenos amigos y Mary se reconcilió con su papá. Más de 70 años después, los dos siguen igual o más enamorados que nunca y no se arrepienten de elegirse como pareja.

“Seguimos muy enamorados. No me arrepiento ni un instante de haberme casado con él, a pesar de todo”, dijo Mary a Daily Mail.

Bonus: El amor de pareja es aquel sentimiento que comparten dos personas que se respetan, valoran y entregan lo mejor de sí mismos en función del bienestar y equilibrio de su relación.

Por tanto, el amor de pareja se refiere a una relación sentimental en la cual los individuos se sienten bien al compartir sus vidas y proyectos con otros que les brindan su apoyo, aconsejan y respetan. El amor es un sentimiento universal que todos los seres humanos somos capaces de sentir y experimentar hacia otro individuo, animal o cosa. Sin embargo, el amor de pareja va más allá de sentir mariposas en el estómago, este amor involucra compromiso, entendimiento y respeto del espacio individual.

Es decir, el amor de pareja es un sentimiento que se construye y se fortalece con el pasar del tiempo, de allí que se diferencie del amor a primera vista, de las pasiones fugaces e, incluso, de la necesidad de dependencia. Por el contrario, el amor de pareja se basa en el sentido de reconocer que las personas somos seres individuales que necesitan realizar metas personales y de un espacio en el cual se comparte con otros seres queridos o compañeros, nadie le pertenece a nadie.

Por ello, el amor de pareja representa más bien la consolidación de un sentimiento maduro que sabe reconocer las necesidades individuales, lo que en ocasiones también, conlleva a realizar algunos cambioos en función del bienestar del ser amado. Por ejemplo, asistir a un evento social que no es del todo de nuestro agrado pero, al cual vamos por el hecho de compartir un momento diferente con nuestro ser querido.