Este papá se llevó el aplauso del internet al hacer todo lo que puede por proteger a su hija. La espera todos los día, sin importar el clima.
Los padres hacen todo lo que está en sus manos para proteger a sus hijos, no importa la edad que estos tengan. La historia de este padre se hizo viral ya que lo captaron esperando a su hija de regreso en un apara de camión, así no tenga que caminar sola.

Esta historia no solo muestra el amor que tiene este padre a su hija, sino que también evidencia el serio problema de seguridad que vivimos en Latinoamérica. La imagen del hombre comenzó a circular recientemente en Twitter.

Belén Cárdenas, la mujer que captó el momento, compartió la imagen donde añade que, a pesar de ya no ser una niña e incluso tener un hijo, este padre siempre ha velado por ella y todos los días la espera puntual en la parada donde ella baja.

Yo nio llego entre las 8 30 o 9 a mi casa y él está siempre esperándome en la parada 😭❤️ viejito no quiero que nunca me faltes te amo muchísimo

— Belén Cárdenas (@BelnCrdenas19) February 22, 2022

El hombre casi siempre está solitario, y aguarda pacientemente con los brazos cruzados o con un abrigo ligero. De lunes a viernes llega puntual a las 8:30 p.m. y ella siempre baja a más tardar a las 9:00 p.m.

«Yo no llego entre las 8:30 o 9:00 a mi casa y él está siempre esperándome en la parada. Viejito no quiero que nunca me faltes te amo muchísimo», comentó la chica en su publicación.

Esta imagen se llenó de comentarios de otras mujeres de todas partes de América Latina quienes también tienen quién las espere al regresar, ya sea otro familiar o su pareja.

«Así era mi papá», «Mi mamá también lo hacía y me esperaba hasta las 11», «Un hombre admirable», son solo algunas de las reaccines que recibió el tweet que actualmente tiene más de 24.000 reacciones.

Bonus: El amor llega de diferentes maneras, o quién dice que el amor solo es un beso, es dedicar tiempo, es llevarte a la escuela, enseñarte a escribir… sin menospreciar todas las cosas que hacen nuestras madres que son como nuestros ángeles. Pero ¿y qué es el amor? ¿Acaso no es amor dejar de pasar tiempo con los amigos para ir a trabajar y llevar comida a los hijos? Un porcentaje enorme de las personas que tienen los trabajos más duros del mundo son hombres, esos trabajos que muchos dirían que primero muertos a llegar a hacer algo así, que requieren de desgaste físico.

Dicen que “trabajar es tan maluco que hasta pagan por hacerlo”, así que ¿quién no va a preferir pasar tiempo con sus hijos a estar trabajando? Eso es amor puro, saber que renuncian a momentos, amistades, comodidades, vernos crecer, solo porque quieren darnos lo mejor, porque la sociedad les dio el papel de ser ellos quienes lleven esa responsabilidad.

Así que tenemos que empezar a valorar más desde adentro y dejar de hacer tan latente lo impuesto por la sociedad. Dichosas las personas que toda su vida han disfrutado del amor de su padre, como la mayoría disfrutamos el de nuestras madres. Personas como Héctor Abad Faciolince, quién escribió un libro hablando de su padre como la persona de sus ojos, ese hombre excepcional, guerrero, a quién admiraba por la labor que tenía con las personas y aunque no pasaba todo el día con él, apreciaba cuando podía disfrutar de su presencia. Leer “El olvido que seremos”, genera miles de sensaciones cuando te das cuenta cómo es movido el corazón de un hijo, que ha sido consiente que el amor de su padre sí existe.