Cuando los hijos de Deshraj Ji los dejaron, él quedó a cargo de la familia y para que no les faltara nada trabajó más de 12 horas diarias con mucho esfuerzo, pero sin perder la sonrisa de su rostro.

Deshraj Ji es un conductor de rickshaw en India, un transporte de pasajeros donde una persona tira del vehículo, que conoce muy bien lo que es el esfuerzo. No precisamente por el coche que debe llevar en las calles, sino que por la historia de la que es protagonista.

Al igual que muchos, es un hombre de familia que ha vivido con sus hijos y nietos, pero un accidente cambió la vida de todos. “Hace seis años mi hijo mayor desapareció de casa; se fue al trabajo como de costumbre pero nunca regresó”, contó a Humans of Bombay. Tras una semana de búsqueda, lo encontraron.

Como si fuera una mala racha en la que Deshraj estaba atrapado, dos años después del suceso perdió a su otro hijo luego de que atentara contra su vida. Una vida difícil de la que parecía no haber esperanza de algo mejor, pero no podía rendirse porque su nieta necesitaba de él.

Humans of Bombay

Tras perder a su padre, la chica le preguntó a Deshraj si debía abandonar la escuela por la situación económica que iba a afectarles, pero el anciano le aseguró que no era necesario y que iban a salir adelante.

Fue así como el hombre trabajó más horas de lo habitual con tal de que su nieta no perdiera su derecho a la educación, de manera que sus jornadas de trabajo empezaban a las 6 de la mañana y terminaban a la medianoche. “La mayoría de los días apenas teníamos suficiente para comer”, detalló al medio.

Sin embargo, supo que tenía que hacer más cuando su nieta quiso hacer una Licenciatura en Educación. “Pero tenía que cumplir sus sueños, a toda costa. Así que vendí nuestra casa y pagué la matrícula”, contó al sitio.

Ante esta drástica decisión, su esposa, nietos y nuera se quedaron en la casa de un familiar en el pueblo, mientras que Deshraj se quedó en la ciudad de Bombay para trabajar por el futuro de su querida nieta. Pese a lo duro que fue, nunca perdió su característica sonrisa.

Humans of Bombay

“No puedo esperar a que se convierta en maestra para poder abrazarla y decirle: ‘Me hiciste sentir tan orgulloso’. Ella será la primera graduada en nuestra familia”, dijo a Humans of Bombay.

Muchas personas conocieron la realidad del anciano y su familia que se unieron para ayudarlo, recaudando 32 mil dólares con la esperanza de mejorar su vida. Gracias a estas donaciones, Deshraj pudo comprar otra casa para vivir con su familia y ver a su nieta estudiando hasta convertirse en maestra. El amor que se da, es el mismo que se recibe.