Es increíble como un solo acto de bondad puede cambiarle la vida a alguien. Los vínculos más especiales pueden salir de situaciones inesperadas; tal es el caso de Chris Salvatore, quien a sus 26 años conoció a Norma Cook, de 84. Cuando Salvatore se mudó a su nuevo departamento en West Hollywood, California, en 2012, no tenía idea de que la curiosa anciana que lo observaba desde su ventana al otro lado del patio se convertiría en una de sus mejores amigas.

Tras presentarse a través de la ventana, el joven le preguntó que si podía entrar a saludarla; Cook dijo que sí, y el resto es historia.

Cook vivía sola con su adorado gato Hermes, y se lo presentó inmediatamente a Salvatore. Los dos rápidamente conectaron tras hablar de su champaña favorita y de los vecinos. Estos amigos inseparables formarían innumerables recuerdos a lo largo de sus cinco años de amistad. Tras muchas noches de pizza, cenas, fiestas de cumpleaños y viajes, ambos empezaron a sentirse casi como familia; para Cook, Salvatore se convirtió en “el nieto que nunca tuvo”, y el joven encontró en ella una abuela más

Por ello, cuando Cook decayó a sus 89 años, Salvatore, de 31, hizo lo que cualquier buen nieto haría y se ocupó de su cuidado. Con el rápido deterioro de su salud, los médicos determinaron que ya no era seguro que la anciana viviera sola sin cuidados las 24 horas del día. Así que, para ayudar a cubrir sus gastos médicos y los costes de su cuidado en casa, Salvatore inició un GoFundMe que recaudó más de 50,000 dólares. Sin embargo, al no tener hijos propios ni familiares cercanos, la única opción de Cook era ingresar en un centro de anciano

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“No podía hacerle eso a una mujer que era casi como mi abuela”, dijo Salvatore en ese entonces. Así, el joven le ofreció a su vecina que se mudara con él. Cook estaba muy feliz con la invitación, y el cambio era lógico puesto que él ya la visitaba la mayoría de los días. “Ella no se hubiera mudado a cualquier otro lugar que no fuera mi departamento. Tiene opiniones firmes sobre donde quiere pasar el resto de sus días, y quiere quedarse aquí”, dijo Salvatore acerca del plan. “Tenerla aquí se siente como algo que estaba destinado a ser. Es muy satisfactorio estar ahí para ella cuando me necesira

Una vez que Cook se mudó, trayendo consigo a su querido Hermes, ambos establecieron una rutina. Salvatore cocinaba para ella y los dos pasaban tiempo juntos en el sofá viendo las noticias, hablando, bebiendo champán y comiendo cacahuates. Aunque los médicos les habían dicho que sería un milagro que Cook viviera más allá de diciembre, los dos pudieron compartir unos meses más, e incluso llegaron a celebrar el Año Nuevo juntos

Cuando Cook finalmente partió en febrero de 2017, Salvatore quedó desconsolado. Pero el vínculo que compartía con la anciana le ha acompañado todos estos años. “Siento que me cuida desde allá arriba y eso me da una sensación de felicidad”, expresó en el momento de su despedida. “Por los momentos está en paz, probablemente bebiendo una copa de champán, bailando, reunida con los muchos amigos que ha tenido a lo largo de su vida. Me cambió la vida para siempre y le agradezco a esta magnífica dama todo lo que me ha enseñado”

Años más tarde, Salvatore conmemoró el cuarto aniversario de la partida de Cook en una publicación de febrero de 2021: “A lo largo de los años he leído muchos mensajes maravillosos sobre lo inspirador que era mi amor por mi vecina Norma, pero lo que realmente me inspira es la gran capacidad que ella tenía para quererme. Cuando elegimos amarnos unos a los otros, muchas personas más también lo sienten. Hermosas bendiciones que das a quienes nunca conociste”. El amor y el cariño que Salvatore y Cook compartieron entre sí es un ejemplo verdaderamente hermoso de que un poco de bondad puede hacer