Adriana Iliescu, hoy de 83 años, se hizo conocida en 2005 luego de haber quedado embarazada “Me siento como si tuviera 27 años”, dijo.

Tener un hijo, para aquellos padres y madres que quieran tenerlos, suele ser una bendición en cualquier momento de la vida. Sin embargo, es normal que las personas tiendan a planificar en ciertos momentos de su vida cuándo tenerlos y cuándo no.

Aunque esa planificación pueda ser muy ordenada, hay veces en que los niños vienen en momentos de la vida que no son los que tradicionalmente impone la sociedad como “correctos” para tenerlos.

En 2005, la historia de Adriana Iliescu, quien dio a luz a su primera hija a la edad de 66 años, recibió una gran reacción social. La madre primeriza entró a El libro Guinness de los récords como la mamá más vieja en el mundo. Durante 14 años, la mujer más de una vez se ha enfrentado al desagrado del público, el cual ha logrado superar gracias al amor de su hija.

Cuando Adriana tenía 20 años, contrajo matrimonio, pero su esposo se opuso estrictamente a los niños. Al final, la chica terminó rompiendo esa relación. Sin embargo, posteriormente, se concentró en su trabajo de profesora en la Universidad de Rumanía.

Durante 9 años, Adriana pasó por un tratamiento para cumplir su sueño de ser madre, pero no tuvo éxito. Entonces, la mujer decidió optar por una artificial. Para ese momento, ella ya tenía 66 años y entendía perfectamente que era muy arriesgado. Pero a pesar de todo, Adriana por fin supo lo que significaba la felicidad de la maternidad. Muchos conocidos condenaron la decisión de la mujer de convertirse en mamá. Otros, en general, le dieron la espalda, considerando que su acto no era adecuado.

Cuando la mujer por fin quedó embarazada  su hija Eliza se desarrolló normalmente y logró nacer, aunque antes del tiempo establecido, por lo cual pasó un tiempo en cuidados intensivos. Pronto, el estado de la pequeña mejoró y Adriana, al ser una persona de mucha fe, decidió bautizar a la pequeña.

Diversas organizaciones declararon que la decisión de la mujer sobre el nacimiento de un hijo a una edad tan avanzadas era algo no muy adecuado. Durante el rito del bautismo, las monjas emitieron diversos comentarios sobre ella y su bebé Adriana incluso escuchó cuando una de ella. Pero la mujer considera que su hija había sido enviada por Dios.


Adriana inmediatamente se encargó del futuro de su hija al concertar un acuerdo con el doctor que realizó el procedimiento artificial. En este se estipulaba que, en caso de que la madre no recistiera, el doctor se convertiría en padrino de la niña y sería el tutor oficial de Eliza hasta que cumpliera la mayoría de edad.

En la calle, frecuentemente piensan que Adriana es la abuela de Eliza. La mujer más de una vez ha demostrado que el nacimiento de su hija es más que un deseo de alimentar su sueño, ya que ya estaba pensionada y todo su tiempo libre lo podía dedicar a la crianza de su hija.

Cómo vive la mujer actualmente con su hija adolescente: En 2005 Adriana Iliescu, hoy de 83 años, se hizo famosa luego de haberse convertido en madre por primera vez a los 66 años de edad, una edad en la que los médicos no recomiendan hacerlo debido a los altibajos que eso puede traer tanto para ambos.

Según información de Daily Mail, hoy la hija de Adriana, llamada Eliza Iliescu, tiene 17 años, y debe vivir con los comentarios de las personas que aseguran que su madre solo pensó en ella por querer tener hijos a una edad tan avanzada.

A pesar de eso, la anciana sabe que ella quiso ser madre porque tenía el sueño de cuidar y de triunfar contra los estereotipos de la edad. “El espejo no es amable con las mujeres, pero si estamos hablando de energía, entonces me siento como una mujer joven. Me siento como si tuviera 27 años“, contó.