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Mujer le compra comida a un hombre indigente y se sienta con él. Antes de irse, él le entrega una nota que le cambia la vida

Mujer le compra comida a un hombre indigente y se sienta con él. Antes de irse, él le entrega una nota que le cambia la vida

En marzo de 1995, la cantante Joan Osborne lanzó una canción éxito en ventas llamada “What If God Was One Of Us”. La canción llegó a estar de primera en 40 carteleras y luego fue nominada para 3 premios Grammy.

La canción tenía una letra conmovedora que ayudaba a quien la escuchaba a cambiar su perspectiva de cómo veía el mundo. Era un sencillo que cambiaba la vida, pues hacía preguntarse cómo tratamos a los demás.

¿Qué pasaría si tratarnos mejor los unos a nosotros resultara algo que cambie la vida? Para una joven mujer, Casey Fischer, su vida cambió para siempre luego de seguir el consejo de la canción y tratar a un extraño con gentileza.

Fischer estaba tomando un café en su tienda Dunkin’ Donuts local cuando presenció algo que cambió su vida para siempre. Un hombre indigente estaba recolectado dinero en la acera. Luego vio que entró al lugar y comenzó a contar lo que había recogido.

Cuando comenzó a hablarle al hombre, se dio cuenta de que había reunido alrededor de un dólar. Llena de bondad en su corazón, decidió comprarle de su propio dinero una bebida y un bagel para que desayunara.

Cuando Fischer tomó esa decisión, le pidió al hombre que se sentara y hablara con ella. Él estuvo de acuerdo.

Durante la conversación se enteró de que el indigente tenía un nombre: Chris. Chris se quejó del maltrato por parte de los demás debido a su situación como persona sin hogar.

También le comentó sobre sus problemas con la drogadicción y cómo esto lo convirtió en alguien que él mismo no reconocía. Perdió a su madre debido al cáncer, pero siempre había querido hacerla sentir orgullosa luego de que muriera. Los dos hablaron durante alrededor de una hora antes de que Fischer se diera cuenta de que iba tarde a clase. Ahí fue cuando Chris le dijo que esperara un minuto.

Observó que Chris garabateó algo en una vieja factura y se la entregó antes de que se fuera.
Luego de disculparse por su mala escritura, sonrió y se fue. Cuando Fischer abrió la nota, no estaba lista para el conmovedor mensaje que iba a recibir.

La nota decía: “Quería suicidarme hoy, pero gracias a ti ahora no quiero. Gracias, bella persona”.

¿Quién diría que un bagel y un café con un extraño tendría un impacto tan significativo en su vida?

La canción de Joan Osborne nos hace preguntarnos cómo tratamos a los demás. ¿Qué tal si Dios fuera uno de nosotros o estuviera trabajando mediante nosotros para ayudar al mundo? ¿Cómo podrías tratar a un extraño sin hogar en la calle? La respuesta podría cambiar tu vida para siempre.

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